En los espacios contemporáneos, el estilo Minimalista sin duda se ha ganado buena parte de las preferencias. Sus características que aportan la elegancia de las  formas simples y colores base lo configuran como la opción ideal de quienes optan por la sencillez en vez de la sorpresa.

Blanco, negro y gris son los colores que le dan su carácter básico. Sin embargo siempre es una buena opción marcar zonas con tonos beige y marrón, aportando de este modo focos de interés y buen gusto. Elige siempre un color neutro base dominante para el espacio a intervenir. Puedes agregar ciertos detalles de colores como rojos o amarillos en los accesorios del conjunto, nunca en el total; una buena idea es incorporar esta elección en un sillón o mesa, nada más.

Otro recurso para marcar este estilo es la selección del mobiliario. Acá las líneas rectas y la geometría simples son la clave. Selecciona muebles que sean más horizontales que verticales, que den la sensación de cercanía al suelo es un detalle que no falla.

La iluminación es parte del secreto, una lámpara de pie en forma de arco con un buen apoyo al piso y pantalla cóncava será el complemento perfecto para tu espacio. Además de este detalle, siempre privilegia la iluminación natural que permita que las formas geométricas y paredes en tonos claros sean los protagonistas.

Si vas a seleccionar arte para tus muros, siempre opta por fotografía en blanco y negro; esto no falla. Si eliges pintura, el arte abstracto será lo mejor.

Pocos elementos serán la receta a la hora de los accesorios. Una planta pequeña en un macetero de formas simples y color neutro es lo perfecto.

Sobre todo recuerda que la organización es básica en este estilo. Nada de perder la armonía de lo ordenado, cada cosa siempre en su lugar. Un buen sistema de gavetas, clósets de puertas neutras será lo adecuado.

Nota: Esteban Murúa