El estilo Zen por sobre todo busca la armonía espiritual. Se tarta de un estado de ánimo más que un conjunto de reglas complejas para llegar al espacio diseñado bajo sus principios. Recuérdalo!

Similar al Minimalismo, se trata de sencillez y orden. Sin embargo, el carácter espiritual hace la diferencia. Y aunque parezca una contradicción, esto se logra a través de los 5 sentidos; apelando a ellos por medio de los estímulos adecuados en cada caso. Aromas, texturas, temperatura formas y colores se unen para lograr el efecto.

La madera con su calidez es perfecta para estos espacios. Hacerla visible es importante, sin duda aportará frescura y tranquilidad al tacto. La madera siempre será perfecta para muebles de formas simples y de líneas honestas.

La conexión con lo oriental a través de objetos ornamentales será siempre una buena idea. Grabados en papeles de algodón, con marcos de líneas sencillas es lo que corresponde en estos casos. Estos accesorios darán a sus espacios puntos focales para centrar la atención y una espacie de mantra estético.

Si bien los blancos, grises y beige son lo clásico en estos casos, siempre puedes probar con los ocres. Recuerda que en la búsqueda por reconfortar el espíritu todo lo que nos inspire lo natural es un buen aporte.